De a uno, de a dos, en familia y/o en grupo fuimos llegando hasta el café SNS, cuyo nombre por cierto no hace alusión ni al servicio de salud del país, tampoco al sistema nervioso simpático, sino a una cuestión mucho más “cool”, que se relaciona con nuestra web 2.0: Social Network Service. Su ubicación en plena alameda compensa lo inusual de su nombre, así todos llegamos sin ningún problema hasta nuestra reunión.
Una vez instalados en el lugar y después de los saludos, abrazos, bienvenidas, y algunos pedidos para saciar nuestro apetito de la tarde, quisimos partir nuestra reunión agradeciendo al Señor por nuestras vidas y por la posibilidad de servirle. Cada uno en su puesto oró al Señor y después nuestro Hno. César Pino, seminarista y miembro del equipo de UNO, dirigió una hermosa oración en voz alta a Nuestro Dios.
Luego, fue momento para compartir nuestra forma de vivir el terremoto, donde inevitablemente todos coincidimos en la inmensa misericordia que Dios manifestó en este momento, que algunos atravesamos con mayor o menor fortuna que otros. Jonathan Morales, quien es parte de UNO, fue quizás uno de los que más estuvo en peligro, pues él se encontraba en Iloca, lugar que no sólo fue afectado por el terremoto, sino también por el tsunami. También, fuimos capaces de abrir nuestro corazón para contar nuestras reflexiones, lecciones aprendidas, y nuestros cambios de actitud a propósito del terremoto. Frases como “no creo que esto haya sido una muestra del juicio de Dios”; “yo jamás temí por mi vida, hace rato que yo no tengo miedo de eso, pues sabemos de quien venimos a quien vamos”; “después de esto, volví acercarme a mi madre”; “yo espero que las personas no continúen creyendo que nuestra fragilidad, que quedó aquí en evidencia, puede ser resguardada y asegurada por algo material”; se hicieron escuchar en el lugar.
Y del diálogo pasamos a la exposición del Rev. Jonathan Muñoz, Pastor Plantador de UNO, quien fue el encargado de presentarnos el plan de trabajo 2010 sistematizado. Visión, Misión, Objetivos, Formas de Trabajo, Equipos, Fechas, y Etapas del Proyecto, fueron revisadas, esta vez, en conjunto y aprobadas por todos. Y como buenos presbiterianos comenzaremos estudiando, nuestro primer libro será “el Dios Pródigo” de Timothy Keller, que de seguro nos permitirá profundizar nuestra teología y propiciará en nosotros una mayor preparación para hablarles a las personas de Nuestro Amado Señor. Oremos juntos porque el Señor nos bendiga como grupo y nos inste cada día a vivir por aquellas personas que aún no le conocen, pero que Dios mediante, lo harán por el trabajo que UNO está comenzando en esta ciudad.
¡¡ Jesús en el centro !!
ResponderEliminar