En su excelente libro sobre plantación de iglesias "Community of Kindness", Steve Sjogren y Rob Lewin aconsejan a los plantadores a trabajar fuera de la iglesia hasta que la congregación alcance doscientos asistentes, incluso a aquellos que tienen el financiamiento para dedicars
e a tiempo completo a la congregación. Ellos apuntan 5 ventajas que se obtienen en el trabajo biocupacional:
e a tiempo completo a la congregación. Ellos apuntan 5 ventajas que se obtienen en el trabajo biocupacional:1. Se puede conocer gente para invitar mientras se trabaja.
2. Ayuda a destruir el conflicto "sagrado-secular", con lo cual Sjogren y Lewin se refieren "a la inclinación natural de la mayoría de los convertidos a pensar que trabajar en la iglesia es más valioso que trabajar en el mercado [de trabajo], o sea: más valioso para Dios"
3. Se continúa enviando el mensaje de que uno no está intentando vivir a costa de otros. Es bueno, de hecho, de que el plantador se asegure de ser generoso con el dinero que se gana trabajando fuera de la iglesia. Los grandes líderes son siempre los principales dadores en su iglesia.
4. El plantador se verá forzado "a no estar disponible y, así, permitir que la congregación trabaje por sí sola sus propios problemas, ocasionalmente.(...) Tomar un trabajo externo genera un entendimiento en la iglesia de que el plantador no es su terapeuta gratuito.
5. El plantador se ve forzado a interactuar con personas en el mercado de trabajo y lo verán funcionando en el rol de una persona normal, fuera de su "rango" de pastor.
(extracto adaptado de "Planting Missional Churches" de Ed Stetzer, p. 227)
¿Qué les parece que se aplica y qué no a nuestra realidad?
¿Cuáles argumentos presentados arriba Uds. piensan que tienen mayor peso y cuáles son más débiles?
¿Qué otros argumentos podrían ser presentados a favor y en contra de la idea de plantador biocupacional?
Hola:
ResponderEliminarEn primer lugar me pareció excelente la reunión del Lunes. Creo que es un proyecto "ansiado" por muchos y que responde a una necesidad no solo para la IPCH sino para muchas personas tanto creyentes "sin iglesia" como no creyentes que necesitan un espacio donde conocer el evangelio y ser alimentados por la palabra.
Respecto al post lo encuentro muy intersante y comparto en gran parte las ideas planteadas en él. Ahora, en relación a si se aplica a nuestra realidad o no creo que es necesario considerar algunos aspectos importantes respecto al plantador bi-vocacional:
1. No todos los trabajadores tienen opción a empleos "media jornada", lo que hace complejo el panorama entendiendo que el trabajo de plantación requiere un desgaste físico-emocional-espiritual-familiar tremendo. Para quienes trabajamos en otras áreas y además aportamos en las iglesias locales muchas veces nos vemos realmente sobrepasados y desgastados sin ser los responsables principales del trabajo en la iglesia local. Muchas veces el trabajo bi-vocacional termina afectando el tiempo la vida familiar.
2. Por otro lado, efectivamente el estar trabajando fuera de la plantación te permite conocer muchas personas fuera de tu "círculo
iglesia", lo que te permite establecer redes de relacionamiento que finalmente redundarán en puentes para el evangelio.
3. La iglesia debe responsabilizarse en el sustento (al menos parcial) del plantador y el plantador debe tener como primera prioridad la plantación y estar dispuesto a abrir mano de su trabajo. Eso requiere un perfil de plantador especial, alguien que esté dispuesto al sacrificio y con una vocación realmente clara respecto a su llamado a la plantación de esa comunidad.
Bueno, no puedo escribir más porque estoy en mi trabajo... (jejeje)...
saludos,
Manuel
¡Gracias por tu comentario Manuel! Muy interesantes los puntos que planteas.
ResponderEliminarRecordando que nada está 100% definido aún en el proyecto (recién desde el 19 vamos a empezar a definir como equipo las estrategias y principios), personalmente me gustan mucho el punto 3 tuyo y el punto 2 de Sjogren y Lewin porque ambos apelan a principios más que a asuntos prácticos... aunque parezcan estar en tensión, en realidad creo que se complementan... ahora, cómo esa complemantación se va a manifestar en la práctica es otro asunto. Por eso, personalmente, no desprecio los argumentos pragmáticos, pero sí los consiedro de menos peso que los argumentos que apelan a principios bíblicos o teológicos.
¡Un abrazo!
¡Y que comenten los demás también poh! jajaja