miércoles, 26 de mayo de 2010

La historia que debemos contar en UNO


Creación, Caída y Redención son los tres elementos que constituyen la esencia del relato bíblico. Este relato es una historia maravillosa que nos habla de un Dios que amó y ama Su creación. Es la historia de un Dios que ha tomado la iniciativa de dar vida, gozo y deleite a los hombres y mujeres, que decidió revelarse a ellos, que les dio un jardín para cuidar y una misión que cumplir a través de la diversidad de vocaciones. Es la historia de la iniciativa divina de ir a buscar a una humanidad ingrata, desobediente, necia y auto-destructiva. Es la historia de Dios interrumpiendo constantemente el camino de traidores en fuga con el fin de revelarles una promesa, de relacionarse, de establecer con ellos pacto y de caminar a su lado. Es la historia de Dios dando segundas, terceras, cuartas y enésimas oportunidades a un pueblo rebelde y duro. Es la historia de un Dios que nos da salvación gratuita en el más horrendo y cruel sacrificio de la historia: el de Su propio Hijo. Es la historia de la justicia de Dios que se revela para salvación, al declarar justos y sin mancha a impíos y pecadores. Es la historia del poder de Dios que resucitó a su Hijo al tercer día, que venció la muerte y que dio, en el Espíritu Santo, ese mismo poder a sus hijos adoptados con el fin de que destruyan día tras día el poder del pecado en sus propias vidas, en sus comunidades, en sus barrios, en sus ciudades y en este mundo que agoniza. Es la historia de un nuevo mundo, restaurado, sanado, re-creado que se goza y se deleita eternamente bajo el gobierno justo y amoroso del Rey de reyes y Señor de señores. Es la historia de un Dios que está allí y que no está callado… en fin: ¡es la historia de Dios!

Dios nos invita a ser parte de esta historia, comenzando hoy mismo: arrepintámonos de los ídolos de una cosmovisión antropocéntrica, renovemos nuestra mente (Rom 12.1-3) conforme a Su Palabra, sometamos todo pensamiento a la obediencia a Cristo (2ª Co 10.3-5) y no temamos aplicar, llevando valientemente a la práctica diaria de nuestros estudios, nuestros valores, nuestros oficios, nuestros trabajos y nuestros campos de especialización la consistencia de una Cosmovisión Bíblica, genuinamente fundamentada en la Escritura, fruto de un corazón lleno de adoración y pasión por Dios y proactiva en la transformación integral de este mundo para la gloria del Padre en Cristo por el poder del Espíritu.

1 comentario:

  1. De esto me gustaría leer, oír y hablar: Creación-Caída-Redención. ¡ Me sorprendió la primera vez que lo leí ! pero quedé con la sensación de que más que hincarle un diente (con los pre-molares, molares y muelas del juicio incluidas) hay que masticarlo lentamente, y digerirlo más lento aún...

    ¿Podremos tomarlo como uno de los temas pa'l retiro, onda taller o como sea?

    Plis!

    DTB!

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